Controla el acceso a los activos críticos y evita pérdidas de datos que puedan provocar daños financieros y reputacionales.
Gestiona los riesgos de terceros para evitar brechas de datos causadas por proveedores, contratistas y prestadores de servicios.
Refuerza los procedimientos de seguridad para proteger los datos financieros y personales de tus clientes.
Manténlas amenazas de ciberseguridad a rayo mediante la detección y respuesta rápidas ante actividad sospechosa en tu entorno TI.
Cumple con las normativas y estándares regulatorios mientras fortaleces tu ciberseguridad y refuerzas la confianza de tus clientes.